|
Basado en la tecnología biométrica, este sistema
permite que cuando uno de los empleados vaya a hacer una
compra y especifique que va a pagar a través de su
cuenta en JCB, simplemente tenga que pasar su dedo por
un lector. En ese momento, se toma la imagen de los
vasos capilares del dedo y estos datos automáticamente
se comparan con la información registrada en el JCB.
Si todo está bien, el resto es igual que la tarjeta. Al
día de hoy ya hay algunas instituciones que utilizan la
tecnología biométrica, especialmente bancos que lo
usan para identificar a clientes y permitirles llevar a
cabo algunas transacciones.
En cuanto a la seguridad del sistema, está dada en que
esta parte del cuerpo no puede ser reproducida en forma
artificial ni sufre cambios a lo largo de los
años. Y justamente la seguridad es uno de los motivos
en los que hizo hincapié Hitachi para ponerlo en práctica
Información de Master
Magazine
|