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De esta manera, y respondiendo a
esta necesitad de generar ingresos, Google recibiría
por parte de los anunciantes cierta suma de dinero
proporcional a la cantidad de visitas a la publicidad
generadas a partir de los video, la que supuestamente
sería repartida con quien haya cargado el material.
En cuanto al usuario, tendrá tres posibilidades.
Sacarlo al instante, no posicionarse en él con lo que
desaparecería al transcurrir diez segundos o bien
ingresar en él al hacer clic con lo que se instalaría
en la pantalla completa.
Así es como el negocio de las publicidades sigue
haciendo foco en Internet, el que lentamente va teniendo
un lugar más amplio en lo que respecta a todos los
medios de comunicación. Y un sitio tan popular como
YouTube, no podía quedar fuera del mismo, por más que
nos pese a los usuarios.
Información de Master
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